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Un cobot o robot colaborativo, es un robot creado para interactuar de forma colaborativa y físicamente con humanos en un entorno de trabajo.

Se trata de robots de nueva generación, articulados con 6 ejes o más y diseñados para operar con total seguridad en un ámbito industrial. Su utilidad, se aplica especialmente a la cadena de producción.

Los cobots pueden realizar prácticamente cualquier tarea manual, con la adecuada aplicación de robótica colaborativa y sus accesorios correspondientes. Por este motivo, entre otros, cada vez más empresas apuestan por esta forma de automatizar procesos.

De hecho, no existe una industria a la que los cobots no puedan ofrecer sus oportunidades. Por lo que cada sector, ya sea de moda, del automóvil, de salud, electrónica o agricultura, tiene sus propios desafíos.

Pero, ¿cuándo debo incorporar un robot colaborativo a mi empresa?

  • Cuando un porcentaje relativamente alto de las tareas de una industria son tareas repetitivas que añaden poco o nulo valor al producto.
  • Cuando el proceso implica un riesgo físico o psicológico para el operario: riesgos posturales, realización de las mismas tareas durante un largo período de tiempo, etc.

Características:

Las características de los cobots destacan, en parte, por su flexibilidad (ya que están diseñados para imitar el movimiento de un brazo humano), y por la resistencia que ofrece la máquina.

  • Se presentan en forma de brazo simple o doble pequeño y ligero.
  • Los cobots se utilizan para ensamblar piezas y para levantar y mover objetos. También pueden destinarse al envasado al final de la línea de producción.
  • Siempre trabajan bajo la supervisión del operador.
  • La mayoría de los cobots manejan piezas con un peso medio de entre 5 y 100 kg. En la industria aeronáutica, algunos cobots pueden levantar hasta 300 kg.
  • Están equipados con sensores y cámaras que les permiten obtener un mapa su entorno, detectar a los operadores y evitar así colisiones.
  • Al trabajar en estrecha colaboración con los humanos, se mueven más despacio que los robots industriales y están programados para detenerse en caso de que el brazo encuentre algún tipo de resistencia.
  • Para garantizar la seguridad, un simple toque con la mano es suficiente en la mayoría de los cobots para ponerlos en marcha o detenerlos.

Diferencias entre Cobots y Robots Industriales

Colaborativos

Un robot industrial tradicional no está diseñado para colaborar con personas, sino para completar una tarea predefinida sin la necesidad de que humano y robot trabajen juntos mientras que el objetivo principal de un cobot, destaca en su característica diferenciadora: la colaboración. 

De esta manera, ahora podrás liberar a tus empleados de las tareas más sucias, peligrosas y aburridas, así como reducir las lesiones por esfuerzo repetitivo y accidentes.

Ligero y móvil

Un cobot también es mucho más ligero que un robot industrial. Los tradicionales se instalan en un sitio fijo, mientras que los cobots pueden trasladarse con facilidad al punto donde mejor se adapte a las necesidades de la empresa.

Más versátiles

Los tradicionales están construidos para desempeñar una única tarea, mientras que los cobots pueden realizar diferentes funciones.

En teoría un robot colaborativo puede tener distintas formas en cuanto a diseño dependiendo de la función que vaya a realizar. La forma más común de un cobot es la de un brazo articulado, capaz de atornillar, lijar, coger objetos, pegar o soldar, entre otras.

Sin duda, la versatilidad es una de las mayores fortalezas de los robots colaborativos ya que son capaces de realizar una gran variedad de tareas que, para las personas, son demasiado agotadoras, difíciles, peligrosas o incómodas.

Más rentables

El coste de los tradicionales es muy alto y se necesitan varios años para amortizar la inversión. Los cobots, en cambio, son más económicos y se amortizan más rápidamente.

La creciente popularidad de los robots colaborativos para la automatización de procesos no procede exclusivamente de sus capacidades, sino que también se debe a que es un producto competitivo, al que podrán acceder incluso las pequeñas y medianas empresas. Permite a muchas empresas de diferentes sectores obtener rentabilidad desde el primer momento. 

Más seguros

Los tradicionales se encuentran encerrados dentro de una jaula por motivos de seguridad, mientras que los cobots trabajan junto al operario sin riesgos.

En ocasiones, las tareas de las que se encarga un cobot pueden ser tareas que pongan en peligro al personal de nuestra empresa.

Por estos motivos, cada vez se emplean más los cobots para realizar tareas en sectores como la construcción, la industria automotriz, la conducción o incluso en sanidad. Además, también se están empezando a utilizar en sectores “menos esperados”, como los del espectáculo o de las artes.

Inteligentes

Un cobot es más inteligente que un robot industrial clásico. Está equipado con sensores, tecnologías inteligentes y sistemas vinculados con IoT, u otros sistemas específicos como los sistemas de gestión de almacenes. Esto es así porque, entre otras cosas, los cobots necesitan ayudar de manera segura a un ser humano, ya que dependen de variantes como la ubicación y el contexto. 

Fáciles de programar

Su tecnología hace posible que operarios sin experiencia en programación, puedan configurar rápidamente y manejar los cobots mediante una intuitiva interfaz con visualización tridimensional. Basta con mover el brazo robótico a los puntos deseados o tocar las flechas de una  sencilla tableta con pantalla táctil.

Los cobots, se pueden utilizar como una herramienta múltiple y se pueden mover alrededor de la línea de producción en función a las necesidades de cada uno.

¿Qué tareas puede realizar un cobot?

Los tipos de trabajos de los cobots o robots colaborativos, le permitirán liberar a sus empleados de las tareas más repetitivas, tediosas, peligrosas o pesadas. De este modo, podrás destinarlos a otras actividades más específicas que mejoren la productividad de tu empresa.

Operaciones repetitivas

Un robot colaborativo puede repetir una y otra vez durante horas un mismo movimiento con exacta precisión. Su grado de repetitividad es de +/-0,03 mm,y no puede compararse a ninguna habilidad humana.

Operaciones no ergonómicas

Los cobots son capaces de realizar tareas no ergonómicas librando así a los trabajadores de:

  • Riesgos de salud derivados de posturas forzadas.
  • Movimientos repetitivos.
  • Manipulación manual de cargas
  • Aplicación de fuerzas en una determinada tarea.

Operaciones de bajo valor añadido

Para realizar operaciones de bajo valor añadido que no requieren la intervención directa de humanos, los cobots son la herramienta perfecta. Éstos, mantendrán su grado de precisión y exactitud, dejando para los trabajadores otras funciones más específicas.

¿Cómo colaboran los cobots?

Por norma general, los brazos robóticos pueden colaborar de dos maneras en la realización de tareas:

  • Comunicándose con otros equipos y periféricos

Los cobots comparten tareas con otros cobots, equipos externos y periféricos implicados dentro del proceso productivo.

  • Colaborando con los trabajadores

Los modos de colaboración pueden ser muy diversos:

Desde sistemas de aviso, como por ejemplo, con luces que indican que el cobot ha finalizado su tarea para que pueda proceder el trabajador a continuar con el proceso; hasta la entrega en la propia mano del trabajador de una determinada pieza o producto.

Los robots colaborativos están diseñados para trabajar junto a las personas gracias a sus sistemas de seguridad certificados.

¿A qué aplicaciones se destinan los cobots?

Los cobots son especialmente adecuados para tareas repetitivas, para aplicaciones ligeras y para la manipulación de cargas útiles no superiores a 100 kg (excepto en la industria aeronáutica, en donde las cargas pueden alcanzar los 300 kg).

Podemos encontrarlos entre las siguientes aplicaciones clásicas:

  • En Líneas de Montaje

Atornillado, encolado, soldadura.

  • En Líneas de Producción

Pulido, marcado láser, pruebas de ciclo de vida, embalaje, paletización.

  • En Máquinas

Colocación de piezas en una máquina para su mecanizado, por ejemplo.

  • Pick-and-Place

Recogida de piezas desde un contenedor y colocación en una bandeja.

  • Aplicaciones Ligeras

Desplazamiento de piezas por el robot y acabado del proceso por parte del humano.

Como podemos ver, los cobots se utilizan en muchos sectores, desde la automoción hasta la electrónica de consumo, pasando por la logística, la agricultura y la medicina.

Formación continua: esencial para empleados y empresas

Los expertos en tecnología, confirman que la formación continua es la palabra clave para el desarrollo del futuro empresarial. De hecho, estamos ante un panorama en el que la tecnología no para de crecer y como consecuencia, personas y empresas deben actualizar sus conocimientos.

Los trabajadores tendrán que estar en constante aprendizaje y formarse para afrontar el cambio y la innovación. Mientras que las empresas, por su parte, deberán preocuparse por sus trabajadores y estar al día en términos tecnológicos. Por el momento, lo que no cambiará será el cuidado del cliente y el compromiso de equipos.

Ventajas de los robots colaborativos

Según un estudio realizado por investigadores del “Instituto Tecnológico de Massachusetts”, la colaboración entre humanos y robots es un 85% más productiva que la de una persona o un robot trabajando por separado. Además, se estima que solo el 10% de los trabajos son totalmente automatizables.

La principal ventaja de la robótica colaborativa es la automatizaciónde la producción empresarial. Pero teniendo en cuenta las diversas aplicaciones que son capaces de desarrollar los cobots, veamos algunas más:

  • Rendimiento constante: los robots colaborativos son capaces de trabajar incluso más allá de la jornada laboral, pudiendo continuar con las tareas programadas de forma autónoma hasta 24 horas al día.
  • Reducción del riesgo de lesiones de los empleados: las aplicaciones de la robótica colaborativa permiten reducir y evitar muchos tipos de lesiones de los empleados, como por ejemplo:
  • Lesiones por esfuerzo repetitivo.
  • Manipulación de piezas pesadas.
  • Exposición a gases nocivos, virutas u objetos afilados.
  • Disminución del tiempo de comercialización: al potenciar su productividad podrá reducir el tiempo de fabricación, lo que supondrá una ventaja frente a su competencia.
  • Su potencial radica en su productividad y eficacia: ayudan a los humanos en las tareas altamente repetitivas, monótonas, cansadas y peligrosas. El operador humano puede concentrarse en las tareas que requieren más cualificación y con mayor valor añadido, lo que da como resultado una mejor calidad final.
  • Se instalan y programan de manera rápida y sencilla.
  • Los cobots no requieren barrera de protección. Las jaulas son a menudo muy caras, por lo que se reducen costes al no ser necesarias.
  • Son menos costosos que los robots industriales convencionales, con una gama básica a partir de 10.000€, y, pueden ser  idóneos para empresas con limitación de presupuesto que quieran automatizar determinadas tareas.
  • Su implementación no altera la ergonomía de la estación de trabajo existente.
  • Garantizan la seguridad del trabajo en presencia de los humanos.

Los robots colaborativos son rentables, seguros y flexibles. Estos “nuevos compañeros”, están logrando que la automatización de procesos sea más sencilla que nunca, incluso para las pequeñas y medianas empresas.

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